El coste de construcción de una casa Pasiva puede ser de entre un 10% a un 15% mayor que el de una casa convencional, pero el ahorro energético será de hasta un 90%. El coste total de una casa Pasiva (coste de construcción menos el ahorro energético) medido a 30 años como mucho, es inferior al de una casa convencional.

El Consumo energético muy bajo hace que nos libremos de la “hipoteca energética” y de que no nos preocupemos más por el consumo de energía ni por las futuras subidas del precio de estas.

El gasto mensual será muy bajo y predecible, sin sustos en los meses de invierno o verano, porque aún en casos de aumentos del precio de la luz, su repercusión en una casa Pasiva es insignificante.

Valor añadido.
Además del ahorro energético, una casa Pasiva nos proporciona un ambiente cómodo, temperatura de confort, calidad del aire y ausencia de ruidos.

Una casa Pasiva es una inversión de futuro porque, aunque cueste más, el sobre coste se recuperará a medio plazo, gracias al ahorro energético que nos proporcionará durante los años que disfrutemos de la casa, además es una vivienda que por sí sola sube de valor cada día al margen de las fluctuaciones de la inflación. Son viviendas que mantienen su valor durante toda su vida útil.