¿Porqué Pasiva?

Para entender fácilmente la diferencia entre activa y pasiva en una casa, vamos a tomar el ejemplo de una cafetera y un termo.

En una cafetera, una vez que hemos hecho el café, si desenchufamos la cafetera de la luz, este se enfriará en pocos minutos, pero si lo pasamos al termo lo mantendrá caliente durante horas. La cafetera sólo mantendrá el café caliente de forma activa mientras esté enchufado a la corriente eléctrica, en cambio el termo lo mantendrá caliente de forma pasiva sin consumo de luz.

Termografía de un termo y una cafetera

En una casa tradicional el calor que se pierde por la envolvente se tiene que aportar de forma activa consumiendo energía para mantener el calor. Es un gasto constante.

Una casa Pasiva está construida de tal manera, siguiendo los 5 pilares básicos antes mencionados, que el calor se guarda en la casa, el calor que no sale de la casa no tiene que ser aportado de forma activa, o sea, consumiendo luz. La energía más barata es la que no se gasta.

Termografía de un edificio antes y después de rehabilitarlo siguiendo los requisitos de Passivhaus. Se puede ver en color rojo el calor que se escapa por la envolvente.

Una casa Pasiva es tan eficiente que aprovecha los recursos como la energía del sol y de la luz natural en invierno, el calor que desprenden los electrodomésticos como la cocina o el horno, el que se desprende con el agua caliente de la ducha o el de las propias personas.