Una casa Pasiva empieza con un diseño bioclimático pensado para aprovechar al máximo la energía del sol y la luz natural durante el invierno y la minimización de la incidencia solar durante el verano.

Además, el estándar Passivhaus se basa en una calidad considerablemente mayor de la envolvente del edificio y de las instalaciones de ventilación. Para lograr una mayor eficiencia energética se deben seguir estos 5 principios básicos:

  1. Excelente aislamiento térmico, muy grueso, muy superior al de una casa tradicional.
  2. Hermeticidad al aire en toda la envolvente térmica.
  3. Libre de puentes térmicos.
  4. Ventanas de altas prestaciones con doble o triple vidrio.
  5. Sistema de renovación de aire con recuperador de calor.